EL PERIODICO DE LAS COOPERATIVAS

OCTUBRE DE 1999


Principios de Mundo Cooperativo
Principios Cooperativos
Editorial mes anterior
Editorial mes siguiente
Opinión mes anterior
Opinión mes Siguiente

OPINION
Dr. LUIS VALLADARES


¿Toma de conciencia
o hipocresía?


     En la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, el presidente de este último organismo, James Wolfensohn, ha manifestado que "deben solucionar los graves problemas de desigualdad", "creo que la situación de la Argentina y algunos otros países de América latina fue muy clara", "tuvieron problemas muy significativos en sus mercados financieros y yo pienso que todos quisimos asegurarnos de que no se despeñara", "nos interesa que se solucionen los grandes problemas de desigualdad que hay en la Argentina y Brasil". Siguió diciendo "en muy pocos días, cuando hayamos llegado al 2000, seremos 6000 millones de personas en este planeta. La mitad vivirá con menos de dos dólares por día y 1300 millones con menos de un dólar. En tanto, dentro de 25 años, seremos 8000 millones de personas en el mundo, y a menos que hagamos algo al respecto, tendremos 4000 millones viviendo con menos de 2 dólares por día y hasta 2000 millones en condiciones de extrema pobreza."
     ¿Habrá hablado en serio?
     La mayor desigualdad entre los habitantes de nuestro país, que dice preocupar al señor Wolfensohn, se ha producido en esta década como producto de la aplicación del sistema económico que cuenta con la protección y el apoyo del Banco Mundial, y que es muy bueno para el 20 % de la población que tiene mucho dinero, a costa del sacrificio y la angustia del 80 % restante, que no puede cubrir sus necesidades básicas.
     Porque el Banco Mundial junto al Fondo Monetario Internacional, son los dos organismos auditores encargados de controlar que en los países miembros de la Organización Mundial del Comercio, entre los que está la Argentina, se cumplan con las directivas que este último organismo imparte, y que una de las principales metas es la aplicación del sistema económico vigente en nuestro país, que permite la entrada de capitales y productos extranjeros sin restricciones y en condiciones desventajosas para las finanzas y producción nacionales con su consiguiente aporte al aumento de la desocupación.
     Por supuesto que "la situación argentina ha sido muy clara", se tomaron medidas favorables para las empresas multinacionales de capitales extranjeros en perjuicio de la industria y el comercio locales.
     Claro, cómo no va a interesarle que "no se despeñe" semejante negocio financiero que hacen los capitales extranjeros que en el exterior se consiguen a razón del 6 u 8 % anual, lo que luego se presta en la Argentina al 50 o 60 % anual de interés y además se llevan las utilidades.
     El señor Wolfensohn no debe tener vergüenza o se trata de un líder que está surgiendo de entre las tinieblas de los negociados para erigirse en el adalid de los pobres.
     ¿Cómo puede afirmar que en el año 2000, 3000 millones de personas vivirá con menos de 2 dólares por día y 1.300 millones con menos de un dólar?
     Más bien debiera haber afirmado que en el año 2000, 4.300 millones de personas se morirán de hambre porque es imposible vivir con menos de 2 dólares por día.
     Siguiendo sus palabras, estimo que ya nadie debe preocuparse por lo que pase dentro de 25 años cuando, según él mismo, seremos 8000 millones de personas. Porque no llegaremos a ser tantos por el efecto de la hambruna.
     Y en cuanto a que las consecuencias de esta política económica salvaje, cuando él dice lo que ocurrirá "a menos que hagamos algo". Lo que está muy claro que debe hacer el señor Wolfensohn es tomar la decisión de abandonar la política económica que tanto defiende para interesarse al menos un poco por las tremendas consecuencias sociales que está provocando. Eso es lo que tiene que hacer.
     Salvo que su preocupación por los pobres esté basada en la inminente pérdida económica que deberán soportar los grandes capitales concentrados por la falta de consumidores... Y esto sería coherente con su acción por el aumento de la riqueza de los que más tienen. Porque de lo contrario, ¿de dónde podrán sacar más rédito para sus arcas insaciables?
     Esto sí que resulta grotesco y trágico. El lobo dice que hay que cuidar a las ovejas, mientras se las sigue comiendo...
     En nuestro país no se pagan salarios de 2 dólares diarios, sin embargo, si comparamos el ingreso de los trabajadores de hace 9 años, comprobaremos la gran reducción que han experimentado.
     Probablemente si tomamos los salarios actuales y si no se producen cambios que favorezcan la situación social general, dentro de pocos años, estaremos en el camino de llegar a salarios de miseria, porque cuando al poder lo ejercen solamente los que dominan el aspecto económico, se pone en riesgo la vigencia de la democracia, de la paz social y de la integración de la sociedad.
     El respaldo mayor que puede tener una sociedad para mantener una buena convivencia, es la protección de la dignidad de sus integrantes. Cuando esto falta, comienza el deterioro que pone en peligro la paz, la seguridad, el respeto de los valores esenciales y todo cuanto constituye la felicidad de los seres humanos.