|
|
|
|
|
EL
PERIODICO DE LAS COOPERATIVAS
|
JULIO DE 2000 |
|
Día de la Cooperación: Construir el futuro Una vez más el cooperativismo permanece atento a las dificultades que afronta gran parte de la humanidad, como es el caso del desempleo. Así lo manifiesta la Alianza Cooperativa Internacional -ACI- en el mensaje que diera a conocer con motivo de la celebración del Día Internacional de la Cooperación. Tan es así que el fomento del empleo fue el tema central de la 78º Jornada Cooperativa Internacional de la ACI. En consecuencia y considerando que gran parte de la población de nuestro país está sufriendo la exclusión del mercado laboral, creemos que desde las Cooperativas es posible promover la formación de emprendimientos organizados en forma de Cooperativas, de tal manera que se creen nuevos puestos de trabajo para ayudar a la comunidad, a la vez que se difundan las bondades del sistema cooperativo y se amplíe la cantidad de entidades para fortalecer al sector. Para eso también es imprescindible difundirlo. Tenemos que tener presente que el Cooperativismo es una de las pocas esperanzas que se pueden tener ante los embates de la política económica de la globalización, que genera mayor pobreza entre los pobres y más pobres entre toda la población, a la vez que orienta la riqueza hacia el sector económicamente más poderoso. Además, está provocando un profundo debilitamiento de la identidad de los pueblos y de los sistemas democráticos, poniendo en serio riesgo la paz social de muchos países. Creemos que no existen razones más importantes que las señaladas, como para poner en marcha inmediatamente un plan que dé trabajo concreto a tantos millones de personas desocupadas, aunque una sola de ellas: la dignidad de los hombres, es más que suficiente para actuar decididamente y acudir en auxilio de quienes están sufriendo el hambre y otras necesidades elementales. Hasta hace pocos años, cualquier persona que cursara estudios de cualquier nivel, salía con el título bajo del brazo y había un puesto de trabajo esperándolo. Actualmente, los que salen con un título bajo el brazo tienen dos caminos: permanecer desocupados, o en el mejor de los casos, trabajar en otra actividad para la que no se han preparado y que siempre tiene menores requerimientos y por consiguiente menor remuneración que la que han elegido y para la que se han capacitado. Entonces, estamos ante la decisión de dejar desprotegidos totalmente a cada uno de esos seres humanos maltratados por la sociedad y las circunstancias, con todas sus derivaciones, entre las que están el cargo de conciencia para quienes podemos hacer algo y los riesgos que crea la desocupación, o actuar en consecuencia y proponer la formación de Cooperativas para que en lugar de que puedan comer porque se les da un magro subsidio, puedan vivir dignamente porque tienen la posibilidad de ganar con su esfuerzo, el ingreso imprescindible para mantenerse a sí mismos y a sus familias. En cada región, en cada localidad, en cada Cooperativa, es muy probable que agudizando el ingenio y ocupándonos de quienes no tienen la suerte de tener una fuente de ingresos, podamos formar grupos de tareas que muy bien pueden complementarse con las que desarrolla la Cooperativa impulsora del emprendimiento. Los que pertenecemos a la generación intermedia, tenemos una obligación mayor para con los adultos excluídos y fundamentalmente para con los jóvenes. Estos últimos son los que sufren las consecuencias de lo que no hemos sabido hacer nosotros. Porque el país que les vamos a dejar, es totalmente diferente al que recibimos nosotros. Sabemos que ya hay Cooperativas que han comenzado a impulsar la formación de Centros de Juventud Cooperativista, y con ello a apoyar la formación de pequeñas Cooperativas de jóvenes a los que hay que orientar y de ser posible, hacerlos participar como proveedores o formando alianzas estratégicas para el desarrollo de la actividad de la Cooperativa que los "apadrina". Por citar algunos ejemplos, las Cooperativas que suministran electricidad, podrían delegar la cobranza de las facturas; la instalación de redes; el control del alumbrado público, etc.; las Telefónicas, la explotación de locutorios, instalación de teléfonos, actividades vinculadas a Internet, etc.; las de Agua Potable, tareas vinculadas a su explotación, etc. Y en todos los casos, proponer a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, la participación de las nuevas Cooperativas en aquellas tareas que debe realizar el organismo de que se trate y que están en un estado deficiente. En este sentido, en muchos lugares de nuestro país, existe una gran necesidad de mejorar la señalización vial; el estado de las rutas; la colocación de los nombres de las calles en todas las esquinas; la prestación de servicios en organismos públicos y empresas, etc. Es imposible citar todas las tareas que cada comunidad necesita que se realicen. Pero estamos seguros, porque conocemos a los dirigentes cooperativistas, que cada uno de ellos puede impulsar la formación de estos grupos de tareas y además evitar que permanentemente la juventud emigre de las pequeñas y medianas ciudades por falta de trabajo y de posibilidades para su futuro, provocando así el desmembramiento de las familias. Celebremos el "Día de la Cooperación" cooperando con los que más necesitan "Dios está en todas partes, atiende en Buenos Aires, pero vive en el corazón de cada uno de los seres humanos". Honremos su presencia, ayudando al prójimo a ganarse su pan y habremos cumplido con una misión que justifique nuestro paso por esta vida. |
||||
|
|
||||