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Homosexualidad

Reportaje al Dr. Fabio Alvarez Esturao *

Las organizaciones

      "La primer organización de minorías sexuales en nuestro país surgió en 1970 que fue el Frente de Liberación Homosexual y desde ese momento lo que se plantea es la inclusión en la sociedad, de las minorías sexuales. Es decir, tanto de los ciudadanos y ciudadanas que tenemos una orientación sexual diferente a la mayoritaria que es la heterosexual. Esa integración pretendemos que sea en todos los órdenes de la vida. Desde lo que uno es y no tener que ocultar la propia orientación sexual, ya sea en el ámbito laboral, en el ámbito familiar, o en el ámbito público.
      En todos estos años se han conseguido avances, tanto en nuestro país como en otros países. De hecho gran parte de las cosas que ocurren acá en la Argentina, como ocurre con otros temas, es por el avance que se consigue en otros países. Nosotros observamos, sobre todo en las grandes ciudades, que hay una mayor aceptación, -a nosotros no nos gusta la palabra tolerancia, porque ello implica un esfuerzo- una mayor integración hacia las minorías sexuales, hacia los gays, hacia las lesbianas. Lo vemos también en espectáculos, en expresiones artísticas, en el cine; pero en el particular caso de nuestra Argentina, creemos que nos queda un largo recorrido, sobre todo si lo comparamos con otros países en donde tienen directamente legislación positiva que favorece esta no discriminación y esta inclusión de la minorías sexuales al conjunto de la sociedad desde su propia orientación sexual.

 

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        En esta Asociación Civil tenemos casos de denuncias de gente que nos viene a plantear que cuando en sus trabajos conocen su orientación sexual o en algunos casos en que sean portadores de HIV, los despiden sin causa, pagándoles indemnizaciones porque los empleadores no quieren tener ese tipo de empleados, o bien no son promovidos.

No son todos los casos iguales, pero de hecho existen. Existen personas en clubes que no dejan ingresar a personas gays, tuvimos un caso de una persona de Entre Ríos.

¿Qué significa gay?

      En realidad el gay es una construcción que surgió a partir de los años 60, después del movimiento de Estonwel. La definición científica es homosexual, del griego "sexo con hombres", pero es una definición que tiene incluida mucho de patología, mientras que gay, que surge desde los propios sujetos, no se sabe bien etimológicamente, pero viene del inglés y quiere decir persona alegre, es una expresión que se utilizó a fines del siglo pasado en Inglaterra con los dandys. Un poco define, lo que es cierto tipo de persona homosexual, porque no son todos así: irónico, gay, etc. Pero nosotros preferimos la utilización gay, para definir al hombre que se siente atraído a tener sexo con hombres.       Adoptamos también la denominación de lesbianas porque la palabra homosexual no las incluye.       Las lesbianas quieren ser llamadas lesbianas, no quieren que se las desfina como gay ni como homosexuales, porque no las incluyen.
      Yo creo que son cuestiones de definiciones. Por otra parte, ninguna persona puede ser un ejemplo o subsumir todo lo que es la homosexualidad o lo que es ser gay. Tal vez yo tengo una forma de ser muy diferente a la que pueden tener otras personas.

¿La homosexualidad está vinculada a la prostitución?

      Yo creo que más que vinculársela con la prostitución en el inconsciente colectivo, la homosexualidad se la vincula más con la promiscuidad.
      La prostitución no necesariamente se refiere a la homoxesualidad. Porque la prostitución, vemos que es más frecuente y más evidente en los heterosexuales. Ya sea de prostitutas, incluso de travestis que utilizan clientes que son heterosexuales, que son los casados. Creo que se lo vincula más con el hecho de la promiscuidad y eso tiene una razón, histórica tal vez, porque al no poder ser públicos y evidentes los afectos, todo lo que se hace a escondidas, tiene necesariamente un cierto tamiz oculto, sórdido.
      En la medida que los amores y los afectos puedan hacerse públicos, puedan hacerse transparentes, evidentemente no va a tener ningún tipo de correlato con la promiscuidad.
      Por otro lado sí es cierto que nosotros las personas gays sobre todo -las lesbianas no tanto- al no tener mandatos culturales, tenemos que ir haciéndolos. Los heterosexuales, por ejemplo, desde chiquitos, desde jóvenes, más o menos tienen un mandato cultural mediante el que saben que se van a tener que casarse, que van a tener hijos, saben más o menos cuál va a ser su derrotero; nosotros no.
      Eso juega a favor y en contra. A favor, entiendo, en cuanto a que nos permite de alguna forma mayores libertades, aunque parezca ridículo es algo muy inconsciente. Ya que es mucho más fácil el contacto sexual, conocer gente, porque todo se hace a escondidas, no tenemos normas, no tenemos cánones, no tenemos prohibiciones. Digamos que queda entre nosotros.

Las diferencias sociales

      Con respecto a la posibilidad de alternar con personas de diferentes clases sociales, para mí es un encanto. Esa es una de las cosas que le decían a Oscar Wilde, en el famoso proceso, ¿cómo una persona de su clase compartía el lecho, compartía la cama, con un chico de clase baja? y Oscar Wilde decía con ironía, que era un acto de suma caridad compartir la cama con alguien de pocos recursos.
      Pero de hecho, como no tenemos tantas pautas, es mucho más común y para mí es algo que me parece mucho más rico, que las pautas las ponga uno y no que vengan impuestas por la sociedad. En ese sentido creo que tenemos algunos beneficios todavía. El día que nos legalicen, veremos.

Las religiones

      Aquí estaba leyendo un informe que me llegó de la Iglesia Evangélica, - porque la Iglesia Católica sabemos que las rechaza desde ya- pero hay algunas Iglesias Protestantes que ya comienzan a aceptar el hecho de la conducta sexual pero ponen sus normas; dicen bueno, está bien una relación monogámica gay, pero no la promiscuidad. Por eso yo creo que el día que llegue eso vamos a perder muchas cosas. Por un lado nos van a legalizar pero por el otro, nos van a imponer pautas.
      Tener beneficios con la pareja me parece bien, pero si eso implica copiar el modelo heterosexual burgués de un matrimonio, que para mí y para muchos está en decadencia, me parece sin sentido.
      Yo creo que justamente los homosexuales podemos brindar a la sociedad muchas cosas. En las sociedades más evolucionadas la idea del contrato de unión civil es utilizado aún por muchos heterosexuales que no quieren tener todas las cargas que implica el matrimonio heterosexual: el débito conyugal, la fidelidad, es decir, una serie de cosas. Me parece que es de una riqueza mucho más grande. En ese sentido las personas gays y lesbianas podemos ofrecer algo a la sociedad, algo diferente un tipo de diversidad.

Pautas culturales y jurídicas

      No todo se rige por normas. De hecho, cotidianamente, todos los seres humanos nos manejamos más con pautas morales que con pautas jurídicas. Desde el punto de vista de las pautas jurídicas, prácticamente y sobre todo en nuestro país, a diferencia de muy pocos, no existe ningún tipo de legislación con respecto a reglamentar la vida de los homosexuales y las lesbianas. Y tampoco hay pautas morales, porque digamos, un padre o una madre no le enseña a su chico, si es gay o si es lesbiana, cómo va a tener que comportarse. Ese chico está prácticamente acéfalo. No le puede decir a su padre porque lo va a rechazar, eso es muy común. Un adolescente que siente atracción hacia personas de su mismo sexo en su adolescencia, no puede decirlo. Por eso, el peor período del homosexual es la adolescencia. No se lo puede decir a sus padres, no se lo puede decir a sus compañeros de escuela, ni a sus profesores, porque va a ser objeto de burla, y todavía no se vinculó a otras personas que tienen su misma orientación sexual.
      Entonces, el hecho de vincularse, es un proceso que algunos lo hacen antes, otros lo hacen después, pero que no está muy normado. Por eso es lo que decía antes, que cada uno debe construir su propio derrotero, porque no existe una tradición, no existen ejemplos. Recién ahora la televisión o el cine comienzan a dar películas con temáticas de homosexuales, sobre todo el cine independiente americano o el cine europeo, las que hay acá, son pésimas, porque técnicamente son un desastre.       Pero tampoco un adolescente tiene algo que elegir, digamos por ejemplo, yo quiero ser gay de esta forma. Antes era peor, antes se lo trataba como a seres heterosexuales, hay casos de personas que se les inyectaron inyecciones de hormonas, tratamientos de electroshock, etc.

¿Por qué existe la homosexualidad?

      En algunas personas la condición homosexual ya está dada. Incluso el porcentaje de individuos que tienen esta orientación sexual es muy parecido al de los animales. Hay muchos elementos, que confirman que entre un 6 y un 10 % de la población -no se sabe muy bien- tiene atracción sexual hacia personas del mismo sexo.
      Esta diferencia hace que tengamos que construir nuestras pautas. Esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Una es -a mi criterio- el hecho de no tener normas y que uno mismo las cree, las implemente, y otra, es que en algunos momentos de crisis, un heterosexual tiene a su familia, tiene a sus hijos, a sus nietos. Todo eso es un soporte de contención que el homosexual no lo tiene, sobre todo cuando la gente es grande.
      Una cosa es cuando uno es joven, atractivo, que tiene siempre compañía, pero la gente grande homosexual, creo que siempre la ha pasado mal, tanto en la adolescencia como en la vejez.

Los derechos

      En cuanto a los derechos, en nuestro país, la única mención que hay es en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, que en el artículo 11, garantiza a todos sus ciudadanos el derecho a ser diferente, aunque esto rige solamente en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, y a no ser discriminado por su orientación sexual. Esto hemos tenido que peticionarlo. La Ley 23.592 que trata la no discriminación, no menciona la orientación sexual. Expresa "sexo" o cualquier otra circunstancia que implique discriminación, menoscabo, etc.
      No tenemos otro tipo de tutela para otros derechos, por ejemplo el derecho a la herencia, porque una pareja gay, que es muy común, llega a tener un heredero forzoso que puede ser el padre o la madre. Ese heredero desplaza al heredero testamentario, que puede ser su pareja.
      En otros países se ha solucionado mediante el contrato de "unión civil", especialmente en Europa: Francia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Alemania y también existen en algunas regiones de España, Estados Unidos y Canadá, etc.
      Los derechos son el acceso a la obra social, en caso de fallecimiento de alguno de los contratantes, el derecho a la pensión; derecho a heredarlo, etc.
      Si el Estado reconoce a las personas por su orientación sexual, se haría realidad, en nuestro país, lo establecido en el artículo 16 de la Constitución Nacional que "todos los habitantes son iguales ante la ley". Por el hecho de que yo soy homosexual, no tengo los mismos beneficios que tiene un heterosexual. Mi pareja no es reconocida por el Estado. En fin, son conquistas que algún día llegarán.

¿Es una enfermedad?

      En 1973 la Organización Mundial de la Salud y la Asociación de Psiquiatras Internacionales quitó del catálogo a la homosexualidad como una enfermedad. No se sabe bien cuáles son los factores que hay, si son factores exclusivamente genéticos o biológicos, o si son factores más bien psicológicos.       Por ejemplo en una familia, los padres educan a todos sus hijos de la misma manera y uno de ellos es homosexual, o una de ellas es lesbiana. Entonces el tema de la ausencia del padre, el hijo se identificaba con la madre, que era lo que se creía durante los años ´60.
      Yo no sé si es tan así, por otro lado vemos que mujeres solteras tienen hijos que son heterosexuales. Así que el factor psicológico no me parece que sea de mucho peso. Yo creo que determinado porcentaje de los seres vivos tienen una orientación hacia personas de un mismo sexo.       Ese porcentaje, está estudiado, es igual tanto en los hombres como en las mujeres y en los animales, que también hay un porcentaje entre un 6 y un 10 porciento. Puede ser que sea una forma, no lo sé, que la sabia naturaleza haya establecido un cierto control de la especie. No me voy a aventurar a decir los motivos, pues los desconozco, pero lo cierto es que en el caso nuestro es natural. Si yo me casara con una mujer, sería antinatural. No sentiría atracción. Tchaikovski por ejemplo, creía que casándose con una mujer iba a dejar de ser homosexual, de hecho no es así, tanto que terminó suicidándose. Entonces es natural que yo responda a lo que me atrae sexualmente.

La legislación

      Nosotros tenemos varios proyectos de ley. Uno es que se incluya en la Ley 23.592, la no discriminación por la orientación sexual. Es una obligación de los legisladores, poque no se menciona así, ya que se refiere al sexo. Prácticamente todos los países, incluido los de Latinoamérica, tienen leyes específicas que condenan la discriminación por motivos de orientación sexual.
      También pretendemos que de alguna forma se reconozcan nuestras uniones. Es una obligación del Estado hacer efectivo el principio de igualdad ante la ley -artículo 16- es decir que exista un marco legal que contemple y tutele nuestros derechos a la obra social, que beneficie a través de las cargas impositivas al núcleo familiar, etc., de tal manera que nosotros podamos salir de las sombras y poder llevar una vida transparente en coherencia con lo que uno es, porque si no, el homosexual se ve obligado a ocultar su condición. El caso del juez Oyarbide. Él es vulverable por no reconocer que es homosexual. El chantaje no tiene sentido ni razón de ser. ¿Por qué no lo hace vulnerable a un juez heterosexual que tiene relaciones con una prostituta?
      Creemos que el Estado tiene que reconocer nuestros derechos. Nosotros no pedimos privilegios, sino igualdad de oportunidades.
      En el futuro, tal vez, se nos integre a la sociedad civil como un reconocimiento a la propia orientación sexual."

* El doctor Fabio Álvarez Esturao es Presidente de la Liga de Defensa de las Minorias Sexuales y Abogado de la Asociación Civil Nexo - Av. Callao 339, pisos 4º y 5º (1022) Ciudad de Buenos Aires, Telefax: 4375-0366
E-mail: nexo@nexo.org