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  Fundación Forner Bigatti
Escultura y pintura

Visita a la entidad y entrevista al Profesor Sergio Domínguez Neira, Presidente de la Fundación:

El taller

“Estamos en el taller de Alfredo Bigatti, en el que él trabajó desde octubre de 1937 hasta marzo de 1964, año en que falleció.
Esto es una casa-taller. Tiene una sola habitación, un comedor, un baño, una cocina, y el resto de la casa está dedicado al taller. Esta casa era propiedad de Alfredo Bigatti y de Raquel Forner, y tiene un estilo completamente racionalista. Es una verdadera joya arquitectónica, y de avanzada para la época, ya que este estilo comenzó a tener preponderancia en el país en las décadas del ’40 y del ’50.
Alfredo Bigatti y Raquel Forner vivieron de la docencia, y la compra del terreno para construir esta casa y los gastos de la construcción, se solventaron con premios que ganaron por sus trabajos. Alfredo Bigatti, fue docente en varias escuelas de arte, y además, junto con Raquel Forner, Alfredo Guttero y Pedro Domínguez Neira -mi padre-, fundaron en 1932 los Cursos Libres de Arte Plástico, que fue el Primer Centro de Arte con una concepción moderna en la Argentina. Ese Centro estaba ubicado en el Pasaje Barolo de la Ciudad de Buenos Aires, en el piso 11.

La Fundación

Nuestra tarea no se agota en la conservación y divulgación de la obra de Alfredo Bigatti y Raquel Forner. Eso se amplía hacia las artes plásticas en general, priorizando el arte de la gente joven. Esta Fundación sobrevive gracias al alquiler de dos locales que Raquel dejó. Somos diez miembros en total.

 

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Ella siempre se preguntaba qué iba a pasar con sus obras y con las de Alfredo el día que ella muriera. Entonces reunió a un grupo de gente, no sólo de su confianza, sino también admiradores de sus obras, para que cumpliéramos la función de custodia.

Yo soy el Presidente de la Fundación, y soy Profesor Universitario de Historia, especializado en Historia del Arte, y ejerzo en la Universidad del Salvador.

Alfredo Bigatti

Alfredo Bigatti se dedicó a la escultura monumentaria desde el año 1935, cuando ganó un concurso por el Monumento a Bartolomé Mitre que se halla en La Plata, Pcia. de Buenos Aires. En 1952 finalizó su trabajo de escultor con su obra para el Monumento a la Bandera de Rosario.
Durante todo ese período, realizó otras obras, como por ejemplo el monumento a Julio Argentino Roca en la Provincia de Neuquén.

La técnica

El proceso de la escultura es el siguiente: primero se trabaja el yeso; por su maleabilidad, también puede ser arcilla, o un barro especial. Se construye la figura, se toman los moldes sobre esa figura, y se hace el pasaje al bronce.
Para llegar a una figura de nueve metros de altura, como la que encabeza el Monumento Nacional a la Bandera, en la ciudad de Rosario, antes se hace un boceto de un metro de altura, y de ese boceto se proyecta en escala a la figura de nueve metros. Aquí se expone el boceto que permitió realizar aquel monumento.
Miguel Ángel siempre decía que el escultor no crea la forma, sino que la rescata de la piedra, porque va devastando la piedra, “sacando lo que sobra”.
Alfredo Bigatti tuvo una formación académica clásica, y va adentrándose en los caminos de la modernidad, pero no de manera abrupta o revolucionaria, sino que lentamente fue dando las pautas que luego otros escultores siguieron y seguirán. En su evolución, Alfredo Bigatti intenta captar la esencia de la figura, despojándola de cualquier detalle.
Para poder realizar una escultura, hay que ser dibujante, peón, ingeniero, tener conocimientos geométricos, y además, por supuesto, ser escultor. Es un arte muy complejo. La ampliación del boceto requiere una reproducción exacta en cuanto a su escala, sin desviaciones.
Si observamos una escultura al ras, a su misma altura, comprobaremos que existen desproporciones. Por ejemplo, en la escultura de Mitre, el tamaño de los muslos, de las pantorrillas, con relación al torso es desproporcionado,  y se advierte claramente. ¿Por qué ocurre esto? El escultor tiene que conseguir que la escultura se vea proporcionada una vez ubicada a 20 o 30 metros de altura, es decir que tiene que trabajar desde la perspectiva del espectador.
La obra del Monumento a la Bandera le demandó 10 años de trabajo, junto a Fioravanti,  y cuando se inauguró, la invitación les llegó la noche anterior a la inauguración del monumento, y no pudieron concurrir.
La obra se realizó entre 1942 y 1952, es decir, prácticamente en su totalidad durante el gobierno de Perón. Ellos no eran peronistas, y tuvieron algunos problemas: no les llegaban los fondos para seguir con el trabajo, ponían ellos el dinero, etc. Es decir, que además del desgaste físico sufrieron un desgaste emocional muy grande, coronado con el episodio de la inauguración.
Alfredo Bigatti falleció de un edema pulmonar, por el polvillo, la humedad, etc. Además era un fumador empedernido. Falleció a los 66 años.

Raquel Forner

Ella viajó en 1929 a Europa, para continuar sus estudios, acompañada por sus padres y sus abuelos. Raquel siempre tuvo un gran apoyo por parte de su familia. Yo soy el sobrino de Raquel, ya que mi madre era su hermana.
En Europa asistieron a los cursos de Othon Friesz, en la Academia Escandinava de París.
En los años ’50, Raquel siente una necesidad de cambio, luego de terminar la Segunda Guerra Mundial, fenómeno que ella había vivido intensamente.
A partir de allí, vuelca su obra hacia la naturaleza, hasta que en el año 1957, se produce un fenómeno que la conmueve: el comienzo de la carrera espacial.
Aquel hombre que ella había visto luchar en la guerra, debía cambiar, porque dejaba de ser el amo y señor de la Tierra para ser un pequeño granito en el Universo. Es un hombre nuevo”.

(*) La Fundación Forner Bigatti tiene su sede en Bethlem 443 (ex Humberto I), C.P. 1103, Buenos Aires.
Tel.: (011) 4362-9171.
E-mail: casa@forner-bigatti.com.ar
Página web: www.forner-bigatti.com.ar
 
 
 

Obras de Alfredo Bigatti

Mitre

Es una alegoría de Mitre militar y Mitre legislador. Está emplazada en la ciudad de La Plata.

La Patria Embanderada

En el billete de diez pesos, al lado de la imagen de Manuel Belgrano, está la Patria Embanderada, cuyo grabado fue extraído de este boceto. El original forma parte del Monumento a la Bandera, en Rosario.

Cabeza de Mujer

Recibió el Gran Premio Internacional de Escultura, en la Exposición de París en 1937. Mide 49 centímetros, y es una talla directa en piedra. En esa exposición Picasso expuso su obra Guernica por primera vez.

Retrato de Pedro Domínguez Neira

Tiene un tratamiento geométrico de las cejas y la cabeza es una sola masa. Pedro Domínguez Neira es mi padre. Él fue amigo de Raquel Forner y de Alfredo Bigatti.

Boceto de las cuatro libertades

Fue presentado para realizar el monumento a Franklin D. Roosvelt. No ganó el concurso. Las cuatro figuras, son el símbolo de las cuatro libertades: la libertad de expresión, la libertad de la necesidad, la liberación del temor y la libertad de credo.

Obras de Raquel Forner

La Gestación del Hombre Nuevo

La realizó a los 79 años. La doble figura -femenina y masculina- están perfectamente diferenciadas, pero unidas. Refleja su concepción del hombre y de la mujer. Sostenía que el hombre y la mujer cumplían roles supletorios, y que en la vida deben transitar juntos. Expresa un cambio interno del hombre, que lo hará diferente al encontrarse con gente de otros mundos.

Viaje sin retorno

Es la más dramática de las obras. Es en homenaje a la muerte de Alfredo.
Es un políptico, cargado de simbolismos. El adiós está representado por la figura negra. El dolor, por el rostro desdibujado. El amor, ligado a la pureza, tratado con el color blanco, y la pasión, con la figura negra, como algo casi animal que brota en nosotros. El recuerdo está representado por la figura femenina que acompaña al pájaro, como símbolo de la lucha por lograr que no se borre ese recuerdo.
La clave de la obra es la cabeza y el torso, al que denomina como el astronauta y el laberinto. La cabeza es una calavera, símbolo de la muerte.
El toro como símbolo de la lucha, y los pájaros, de la libertad: lucha más amor = igual vida. Lucha menos amor = muerte.
Expresa que la muerte no es el fin de la vida sino una parte de ella.

“Estando ella en Europa, se desata la Guerra Civil Española, y comienzan a llegar las noticias sobre las muertes violentas de sus familiares, que vivían en España.
Entonces, realiza una serie de obras, llamada “La Serie de España”, que está dedicada a la paz, en contra de la guerra.
Un ejemplo de esto es la obra “La Victoria”. Cuando ella expuso esta obra en 1939, se produjo un escándalo. Se decía: “cómo una mujer puede pintar estas cosas”. Además, Hitler ya había invadido Polonia, y comenzaba la Segunda Guerra Mundial, lo que aumentó la repercusión de la obra. Ella pinta una estatua sangrante, y alguien despectivamente le preguntó “¿Por qué pintó un maniquí? Y ella contestó: “no pinté un maniquí. Pinté una estatua. ¿Usted ha visto algo más frío que una estatua pintada? ¿Acaso los muertos no se vuelven rígidos como una estatua? Ese es el símbolo, esa es “La Victoria”, porque en la guerra la única que triunfa es la muerte. La guerra destruye la cultura, el arte y el trabajo”. Todas estas ideas están reflejadas en el cuadro.”