Edición Digital -Noviembre de 2000 a
Año 1 Nº 3 

 Tapa papel
 Editorial

 Opinión

 Sumario
 Edición Actual

 Ediciones Anteriores

 Principios de Mundo
 Solidario

 Libro de Visitas

 Quienes somos
 Editores

 

Servicios
 Proyectos de Ley
 Libros

 Legislación

 Suscripción

 Revaloricemos las virtudes

 

Buscador







 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

La esperanza

Es un valioso recurso de consuelo, fundamentalmente para los que sufren o tienen algún temor. También consiste en la confianza que se tiene de recibir una cosa o que la situación que alguien está afrontando cambie para ser mejor.

Suele estar generada por una promesa. Quien la recibe, confía en que tal expresión se cumpla.

Tiene tanta importancia entre los seres humanos, que entre las frases populares hay una que expresa "mientras hay esperanza, hay vida".

Precisamente quien tiene esperanza, puede superar cualquier obstáculo por insalvable que parezca, porque lo guía ese sentimiento tan difícil de describir pero tan fácil de sentir.

En sentido contrario, quien no tiene esperanza, prácticamente puede afirmarse que se ha entregado. Que no tiene fuerzas para luchar. Que considera que es imposible o que no vale la pena superar cualquier situación.

Suele afirmarse también que mientras los seres humanos tenemos proyectos, tendremos vida. Y esos proyectos están acompañados por la esperanza de poder alcanzar los objetivos que nos hemos impuesto.

Podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que la esperanza constituye el puntal fundamental capaz de sostenernos firmes ante cualquier situación por más compleja o difícil que sea.

Muchas veces cometemos el error de no apreciar lo que tenemos y también de no ver lo que está más cerca. Por esta razón negamos la posibilidad de ser felices. Pero cuando observamos que existen muchas personas que viven con mucho menos de lo que nosotros poseemos, más aún, que lo hacen en la indigencia, solamente nos resta comprender que la fuerza de la esperanza es la que puede sostenerlos. Porque si estuvieran invadidos por el pesimismo y no creyeran que para ellos existe aunque sea una sola oportunidad de mejorar sus condiciones de vida, les sería prácticamente imposible resistir el sufrimiento a que están sometidos.

En nuestro tiempo, lamentablemente existen millones de seres que viven en condiciones que no son dignas para el ser humano.

Los que no padecemos esos sufrimientos, en general, no nos detenemos a pensar lo que podríamos hacer por ellos. Aunque es justo reconocer que hay millones de personas en el mundo también, que con la sensibilidad propia de mujeres y hombres de bien, dedican un gran esfuerzo para ayudar a los más necesitados.

Ante tal cuadro angustiante, felizmente podemos oponerle la fuerza de voluntad, el trabajo, la dedicación y la entrega de vida que esos seres tan especiales, dedican a aquellos que tanto sufren. Esas mujeres y hombres sensibles al dolor ajeno, están haciendo una enorme obra que merece el mayor reconocimiento. Están dando nada menos que esperanza a aquellos que más necesitan.

Promover el fortalecimiento de la esperanza en cualquier edad que tenga un ser humano, es ayudarlo a progresar, a esforzarse en el presente para obtener beneficios en el futuro y que seguramente apoyados en esa fuerza inmensa que tiene este sentimiento, hace que sea posible concretar cualquier sueño.

Cuando este sentimiento se comparte colectivamente, los pueblos aumentan su bienestar, las naciones aumentan su producción y el conjunto de la sociedad logra mejoras que pueden hacer que un país que por cualquier causa haya sido devastado, renazca de entre los "escombros" hasta convertirse en un país poderoso. Este ha sido el caso de muchos países que fueron devastados por guerras.

La importancia que tiene la esperanza para nuestro país es de tal magnitud, que si logramos fortalecerla colectivamente, seguramente podremos superar las dificultades que estamos afrontando. Pero eso implica, dejar de lado todos los pensamientos pesimistas y en cada día que comienza, pensar que cada uno de nosotros somos capaces de superarnos y también ayudar al prójimo a que tenga una mejor calidad de vida. Por último, la mayor esperanza está en la esencia del hombre mismo m

Revaloricemos las virtudes para tener un mundo mejor.

 

Sitio Social

Cooperativismo  

Mutualismo  

Asociaciones y    Fundaciones