Edición Digital -Noviembre de 2000 a
Año 1 Nº 3  

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Editorial

Voluntarios regulados por ley

El Congreso de la Nación tratará el proyecto de Ley de Voluntariado en cuyo texto, con el propósito de normativizar la promoción y el fomento del voluntariado social, se intenta regular la actividad de los mismos de una manera que resulta sorprendente por lo absurdo de sus disposiciones.

El Estado que no cumple con sus funciones obligatorias específicas, avanza sobre un tema que por su misma denominación, "voluntarios", resulta contradictorio que pretenda regular.

La facultad que se atribuye en este caso el Estado, de "tutelar" a los voluntarios sociales en el vínculo que tienen con entidades a las que dan su tiempo, esfuerzo y hasta aportes económicos, o simplemente con la realización de tareas solidarias en favor de los más necesitados, en muchos casos, de hecho, sin estar encuadrados en ninguna figura jurídica.  

Es así que establece que las organizaciones deben llevar un libro para el registro de los voluntarios que se desempeñen con ese carácter en ellas, el que deberá estar rubricado por la autoridad competente. Deberán contratar seguros contra accidentes y enfermedades que se deriven de su actividad; seguros de responsabilidad civil por los eventuales daños que pudieren causar a terceros; la organización deberá reembolsar los gastos ocasionados por los voluntarios en el desempeño de su tarea.

Además los voluntarios, según el proyecto, deberán asistir a cursos de capacitación obligatoria, como también expresa que debe existir un contrato escrito entre la entidad y el voluntario; exámenes preocupacionales y que se mencione el trabajo de menores. Estas particularidades lo asemejan más a una relación laboral remunerada que a su propia naturaleza de voluntario. Como si la burocracia estatal no fuera suficiente, se promueve la creación de un Instituto de Promoción del Voluntariado, en el Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente, cuyo objetivo es orientar las actuaciones y los proyectos de los voluntarios.

Habiendo tantos problemas tan graves por resolver en nuestro país y teniendo en cuenta que la existencia del voluntariado como de las mismas organizaciones solidarias que, en la mayoría de los casos, se ocupan de resolver los problemas ocasionados por las decisiones gubernamentales y en otros por no ser atendidos por el Estado, es absurdo que nuestros legisladores estén ocupados en regular actividades que lesionan la libertad individual y que con el argumento de contribuir a la protección de quienes brindan su tiempo en favor del prójimo, promueven que muchas organizaciones con fines sociales, no puedan dar cumplimiento por razones económicas a lo que eventualmente establezca la ley si es aprobada tal como está su texto en el presente. Por otra parte, no considera que en nuestro país, muy a pesar de muchos argentinos, existen "ollas populares" que precisamente tienen la característica de funcionar por el esfuerzo de gente de muy bajos recursos, que por conocer el sufrimiento, no vacilan en dedicar su tiempo a ayudar a los demás necesitados.

Nuestros legisladores no viven en una burbuja y saben que la situación social de gran parte de la población es grave. Seguramente habrá que legislar sobre la figura del voluntariado pero para que no se cometan excesos que lo desvirtúen.

Pero el texto al que nos referimos, parece que responde a una sociedad en la que todas las  Organizaciones con Fines Sociales son muy solventes, con recursos para los fines señalados.

Quizá nuestros legisladores no tienen oportunidad de ver los resultados de las normas que ellos mismos aprueban, o no los afectan como a la mayor parte de la sociedad, como lo ha sido el caso de los lineamientos que debe cumplir nuestro país y que son los rectores para la elaboración de los sucesivos planes económicos -Ley 24.425-; los sucesivos presupuestos de la Nación; las reformas impositivas; las privatizaciones; etc. O tal vez crean que ellos no tienen nada que ver con lo que nos pasa al resto de los argentinos.

Por supuesto que la generalización, en todos los casos, invariablemente nos lleva a la comisión de errores, por supuesto que tenemos en nuestro Poder Legislativo excelentes representantes, solamente que si se aprueban las leyes que regulan los temas económicos y sociales, y los resultados obtenidos que están sobradamente a la vista, nos muestran una permanente decadencia del nivel de vida, del aumento de la pobreza, del aumento de la desocupación, estamos refiriéndonos a la mayoría de los legisladores, es decir los necesarios para que los proyectos se conviertan en leyes.

La gran expansión de la cantidad de Organizaciones con Fines Sociales que se han creado en los últimos años, no es casual. Si bien es cierto, es altamente estimulante que tal crecimiento denote la enorme cantidad de personas que piensan en el bien común, no es menos cierto que si hay tantas es porque existen muchos problemas y seguramente en una proporción mucho mayor. Porque si no fuera así, si el nivel de vida hubiese aumentado, si las condiciones sociales fueran muy buenas, nadie necesitaría recurrir al auxilio de las Organizaciones con Fines Sociales. O tal vez existirían exclusivamente para la realización de actividades de investigación; de prevención; de educación o culturales.

Sin embargo, se están ocupando de atender problemas que están en situaciones límites. Ya no tienen tiempo "de enseñar a pescar para que la gente se alimente", deben darle el alimento.

Señores legisladores, sabemos que toda la responsabilidad no es de ustedes, porque también existe el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Solamente les pedimos que ante tanto malestar generalizado que existe, se ocupen de que las instituciones de la República funcionen, y en algún momento, nosotros los ciudadanos, podamos comenzar nuevamente a creer en la seriedad, el compromiso y la hombría de bien que siempre descontamos que debían tener todos los miembros que integran los tres Poderes Públicos.

Ante la proximidad del comienzo del Año Internacional de los Voluntarios instituido por las Naciones Unidas, invitamos a las Organizaciones con Fines Sociales a ejercer su derecho a peticionar y enviar sus opiniones a la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y O.N.G. de la Cámara de Diputados de la Nación.

El 28 de diciembre comienzan en Nueva York los festejos en homenaje a los voluntarios y el año 2001 ha sido designado para el reconocimiento a su loable labor.

 

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