Por el Dr. Luis Valladares
Es sabido que las mutuales, en general, tienen mala prensa en los grandes medios de comunicación de circulación nacional, ya que solamente se las menciona cuando en alguna entidad ha ocurrido un hecho lamentable. Esto hace que la mayoría de las personas reciban una mala imagen, que inconscientemente, la generalizan a todas las entidades. Esta razón y la actitud solidaria de difundir las actividades que realizan para que una mayor cantidad de personas se beneficie con sus servicios, requiere que las mutuales tengan presencia en los medios locales que son más receptivos que los nacionales cuyos contenidos se elaboran en Buenos Aires.
La filosofía con la que se conduce una mutual -entendiendo por esto a su doctrina, sus principios y valores- es muy afín a la filosofía con la que actúan los hombres y mujeres que tienen que cuidar y proteger a su familia, a sus padres, que son solidarios con sus vecinos, etc.
O sea, es una filosofía humanitaria que ya está instituida naturalmente en la conducta de las personas.
Si se dan a conocer los objetivos y lo que hace una mutual estamos dando la oportunidad a que mucha gente que actúa de la misma manera se proyecte en un lugar que la contenga, que la ayude para mantener su calidad de vida, a mejorar la educación de sus hijos, a cuidar mejor la salud familiar, sin apartarse de su humanidad, ni tergiversar sus valores.
No es necesario hacer grandes campañas para lograr una buena difusión. Con breves gacetillas es suficiente para difundir los servicios que se prestan y los proyectos que tienen, como también es conveniente que se sepa quiénes son las personas que las conducen, al efecto de generar mayor confianza.
Además pueden llevar a cabo campañas de concientización respecto del valor de la democracia, el ejercicio de los derechos individuales, la práctica de los valores, etc.
Es responsabilidad de la dirigencia mutual que todavía haya personas que confundan a las mutuales con las obras sociales.
El fortalecimiento de las mutuales en el sentido de la captación de nuevos asociados, tiene una relación directa con la presencia que tenga en la comunidad. Pues a mayor conocimiento por parte de la población, mayor será la cantidad de personas que decidan asociarse. Esto es válido para las entidades abiertas pero también para las cerradas, ya que suele ocurrir que de la población que reúne los requisitos exigidos por los estatutos, solamente una parte está asociada.
Otro aspecto que se puede difundir y que pocas personas conocen, es en qué consiste la Economía Solidaria.
Esto también es necesario para ilustrar a los funcionarios públicos que no conocen estos sistemas de organización y que muchas veces, lamentablemente, toman decisiones desacertadas que los perjudican. También y esto es justo expresarlo, están aquellos que por defender sus propios intereses que son ajenos a los comunitarios, no vacilan en perjudicar a las organizaciones de la economía solidaria.
Suele decirse que muchas cosas las hacen las cooperativas porque disponen de recursos, y que en nuestro ámbito no se pueden llevar a cabo por falta de los mismos, nos permitimos disentir con esta idea por no ser una regla de carácter general, en la realidad, vemos que muchas cosas se pueden hacer prácticamente sin recursos o con muy pocos.
Entonces, debemos evaluar cuáles son nuestras posibilidades de llevar a cabo acciones que son necesarias y efectivas y que no demandan grandes erogaciones económicas.
La presencia en los medios se puede lograr generando hechos de interés para la comunidad. Por ejemplo, plantando un árbol en un lugar público por cada hijo que nazca de algún asociado. O del mismo modo, hacerlo en homenaje de aquellos asociados que fallecen. Organizando concursos literarios, exposiciones de cuadros, muestras de representaciones teatrales, musicales, otorgando la Distinción al Alumno Solidario en las escuelas, etc.
Por supuesto que puede haber muchas más acciones que trasciendan a la comunidad, para que ésta se interiorice de lo que hace una mutual, porque además del hecho en sí, debe aprovecharse la comunicación para dar a conocer otros aspectos que hacen a la esencia solidaria de nuestras entidades.
Comunicar y trascender socialmente es una necesidad de las organizaciones sociales tan o más importante de lo que lo hacen las empresas comerciales.
Es como decir: “En esta mutual, hay un Consejo Directivo, preocupado y que se ocupa del bienestar de todos, por una vida digna, porque no falten en cada hogar las cosas esenciales, por la salud y la educación de los hijos, y por recordar y reconocer a todas las personas que no han pasado inadvertidas por nuestra comunidad, que es una forma de honrar la vida”.
Este es un momento histórico para la Mutualidad, porque salvo el sector cooperativo, no hay otro ejemplo social de organización comunitaria basada en la autogestión, la ayuda mutua, y el esfuerzo propio. Estos valores hicieron grande a la Argentina que conocimos. No hay razones para que no pueda volver a ser un País modelo. Solo hay que cambiar las actitudes y tener conciencia de nuestro propio poder.
A pesar de todos los obstáculos, los problemas administrativos que no se resuelven adecuadamente, los temas políticos tan controvertidos, etc., creemos firmemente que es la hora de la Mutualidad.
Se dice que “no se necesita ser grande para empezar, pero se necesita empezar para ser grande”.