JUE 11 de MAR de 2010    
   
Portada Servicios Editorial Opinión Sumario Impreso Newsletter Ediciones Anteriores
 

Agenda Cooperativa

[ Ocultar ]
     
 
 
Fecha Lugar Actividad Organiza Informes e Inscripción
17/03/2010 Buenos Aires Mesa Redonda "Economía social: herramientas para asesorar mutuales y cooperativas" Asociación de Abogados de Buenos Aires (011) 4371-8869
25/03/2010 La Plata,. Pcia. de Bs. As. Tercer Encuentro de Mujeres Cooperativas de la CNCT FECOOTRA (0221) 427-2119
13 al 16/04/2010 Buenos Aires "XXIII Conferencia Latinoamericana de Energía y Telecomunicaciones Rurales" CLER Argentina www.clerargentina.org.ar
6 al 8 de mayo de 2010 Sunchales, Pcia. de Santa Fe XIII Jornadas Nacionales y VII del MERCOSUR de Cooperativismo y Mutualismo Escolar Fundación Grupo SanCor Seguros fundacion@gruposancorseguros.com.ar


Febrero 2010 - Editorial
 

Dr. Luis Valladares

La Economía Solidaria complementa a la Economía de Mercado

  

 Dr. Luis Valladares

 

Quienes estamos en la Economía Solidaria valoramos las ventajas que brindan las organizaciones que la integran. Ello no obsta para que entendamos que en la realidad del mundo, en el que prevalecen las actividades lucrativas, la Economía Solidaria es un complemento ideal, que con otros objetivos, brinda soluciones a las dificultades que suelen afrontar sus miembros y también provee de bienes y servicios indispensables para mejorar la calidad de vida.

 

El hecho de que las organizaciones de la Economía Solidaria estén presentes en aquellos lugares en los que ni el Estado ni las empresas lucrativas lo hacen, no cabe ninguna duda de que constituye un importante aporte a la sociedad.

 

Ahora bien, al efecto de fortalecer a las Cooperativas, particularmente a las que brindan servicios públicos, en las que son socios todos los habitantes que reciben sus servicios, es necesario que cada entidad realice una buena comunicación a toda la comunidad, de manera que a través de la difusión de las obras que realizan se las valore, pero además, y este es un aspecto muy importante, es imprescindible la concientización de sus miembros referida a que en su condición de socios deben participar de las asambleas; conocer las dificultades que puede estar afrontando; los planes que tiene previsto desarrollar en el futuro, etc.

 

El aporte que pueden realizar a la comunidad es tan grande, que las Cooperativas adquieren una dimensión superior y de gran importancia y necesidad para los argentinos. Se trata nada menos que de instalar el valor de la cooperación en el conjunto de la sociedad, y con esto, será posible modificar paulatinamente el sentido individualista que caracteriza a una mayoría muy grande de personas.

 

Tanto el concepto de la cooperación como otros valores que rigen a la actividad cooperativa, como ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad, y los principios de control democrático de los socios, compromiso con la comunidad, etc., en la medida que se promueva su práctica, se hará una importante contribución a la formación ciudadana.

Los argentinos, en general sabemos que muchos de los males que nos aquejan tienen su origen en el desinterés por la “cosa común”, pero sin embargo, poco y nada se hace para revertir esta conducta.

 

Estos son tiempos en los que debemos trabajar para evitar que continúe el deterioro social que tenemos desde hace tantos años, de manera de contemplar el sufrimiento de nuestros compatriotas y el deseo de dejar un país mejor para nuestros descendientes. Porque sabemos que no todos tienen la posibilidad de hacer algo en ese sentido, y menos aún, quienes están severamente afectados por las malas consecuencias que provoca el comportamiento general.

Entonces, por una cuestión de sensibilidad social, debemos aprovechar las estructuras organizacionales de nuestras Cooperativas para promover el cambio hacia el logro del bienestar para todos.

 

En general, siempre tenemos preconceptos, descalificaciones generalizadas, etc., acerca de los que padecen la pobreza y hasta el hambre, pero ¿qué estamos haciendo nosotros para modificar esta realidad social inconcebible para nuestro país?

Los que conocimos una Argentina próspera, con posibilidades laborales y educativas para todos sus habitantes, sabemos que es posible tener un país mejor, por lo que no debemos permanecer ajenos al sufrimiento de nuestros hermanos. Tenemos una responsabilidad social y contamos con muchas Cooperativas desde las que se puede promover la creación de nuevos emprendimientos, como también difundir las herramientas básicas para el desarrollo como es la práctica de los Valores.

 

Si nos limitamos a calificar de holgazanes a todos los que no trabajan, no será posible rescatar a aquellos que teniendo voluntad de trabajar, no lo pueden hacer por la falta de puestos de trabajo, y tampoco pueden organizarse con el modelo cooperativo por falta de conocimientos, ya que sabemos que lamentablemente la única forma de aprenderlo es a través de la experiencia, habida cuenta de su ausencia en los planes de estudio de la enseñanza formal.

 

En la década de los ’90, por la política económica aplicada por el gobierno de aquel entonces, se destruyó la capacidad laboral de los trabajadores, de tal manera, que dejó  un tendal de personas que no han podido reinsertarse luego de sufrir el desempleo. Así se perdió una de las mayores fortalezas de los argentinos: la mano de obra calificada.

 

En la actualidad se está perdiendo a pasos agigantados la cultura del trabajo, y más se perderá, si no hacemos nada para revertir el curso de la decadencia.

Los cambios que más perduran son los que nacen desde la base de la sociedad, entonces, es necesario que trabajemos para impulsar nuevos emprendimientos y/o fortalecer aquellos que ya están en marcha en cada localidad.

 

El cooperativismo es el modelo ideal para promover el desarrollo local, de tal modo que las pequeñas comunidades se autoabastezcan de los productos que consumen. Si bien no será posible hacerlo con aquellos bienes y servicios que requieren alta complejidad industrial, por lo menos, comencemos a hacerlo con los que se producen con tecnologías más sencillas.

Nuestro país que históricamente ha sido productor de materias primas de origen agropecuario, puede obtener mayores beneficios si logramos convertirlo en un país agroindustrial. Pero para ello, es fundamental comenzar con pequeñas unidades productivas, y esto último es posible.

 
 
MUNDO COOPERATIVO - El periódico de las cooperativas - Copyright 2007