JUE 9 de SEP de 2010    
   
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Agenda Cooperativa

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Fecha Lugar Actividad Organiza Informes e Inscripción
07/10/2010 Azul, Pcia. de Bs. As. Expotécnica Cooperativa FEDECOBA magazine@fedecoba.com.ar
22 al 26/11/2010 Buenos Aires Conferencia Regional de la ACI Américas ACI Américas info@aciamericas.coop


Diciembre 2009
 
 

La cultura del trabajo es esencial para mejorar la calidad de vida

por el Dr. Luis Valladares

Ante la pérdida de las habilidades laborales de una importante parte de la población como consecuencia del cierre de innumerables empresas en nuestro país, y la obsolescencia de muchos procedimientos provocada por la aparición de nuevas tecnologías, se hace imprescindible recurrir a una nueva capacitación de los trabajadores con la finalidad de habilitarlos para el desempeño de tareas que les permitan satisfacer sus necesidades y la de sus familiares.
Con la misma finalidad, es necesario preparar nuevos emprendedores, ya que los puestos de trabajo en relación de dependencia han disminuido sensiblemente.
Convengamos que ambas tareas requieren tiempo, dedicación, y principalmente la voluntad de quienes necesitan recibir la capacitación.
De todos modos, es indiscutible que se trata de una cuestión cultural, en el más amplio significado de la palabra.
Pues si bien a un analfabeto, en general, le resulta mucho más difícil el aprendizaje que a quien no lo es, también debemos pensar que en esta época, que no es suficiente saber leer y escribir como ocurría en otros tiempos, quien necesita trabajar puede contar con una amplia gama de posibilidades que no requieren demasiado entrenamiento, aunque obviamente exigen un mínimo de conocimientos.
Analizando este tema desde otro punto de vista, será cada vez más difícil incorporar al ámbito laboral a quienes se hayan habituado a recibir ingresos sin trabajar, como es el caso de esa enorme cantidad de personas que reciben subsidios sin que cumplan con una contraprestación productiva. En este orden de cosas, el caso de la formación masiva de emprendimientos impulsados por el gobierno, oficialmente mal llamados “cooperativas”, porque no contemplan la formación básica que deben tener como cooperadores y como emprendedores independientes, a la vez que se vulneran muchos principios esenciales para que funcionen exitosamente, uno de los cuales es el del esfuerzo propio, ya que sus miembros tienen asegurado desde el comienzo un ingreso de $ 1.500.- mensuales. Ante el mencionado facilismo, cada integrante de estos grupos difícilmente pueda considerar que su ingreso responda al resultado de su aporte de mano de obra, aunque crea tener derecho a recibirlo. Tampoco lo podrá adjudicar a su aptitud de emprendedor independiente como son los socios de las cooperativas de trabajo, para lo cual se requiere una disposición, actitud y capacidad, que pueden ser más y también menos importantes que las que pueda tener un trabajador que se desempeñe en relación de dependencia, pero no cabe duda, de que es sumamente diferente y no de fácil asimilación por el ser humano.  
En la última Cumbre Alimentaria de la F.A.O. –Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación- realizada en Roma del 16 al 18 de noviembre p.pdo., se informó que el hambre afecta a más de 1.000 millones de personas en el mundo. Es decir, que el 15% de la población del mundo sufre el hambre, lo que sin duda resulta inadmisible. En la misma Cumbre, se elaboró un programa para disminuir el hambre cuya síntesis expresa “Los países pobres necesitan los instrumentos de desarrollo, económicos y de política precisos para impulsar su producción y su productividad agrícolas. Se debe aumentar la inversión en agricultura porque para la mayoría de los países pobres es fundamental disponer de un sector agrícola sólido con el fin de superar el hambre y la pobreza y esto constituye una condición previa para el crecimiento económico general. La gravedad de la actual crisis alimentaria es el resultado de 20 años de inversión insuficiente en agricultura y abandono del sector. Directa o indirectamente, la agricultura proporciona los medios de vida para un 70 % de los pobres del mundo”. Esto a los fines exclusivamente estadísticos, porque está comprobado que los compromisos asumidos en este mismo foro por los países miembros en el sentido de disminuir en los últimos nueve años la cantidad de personas que padecen hambre, no solamente no fue cumplido, sino que aumentó.
Las políticas gubernamentales para el ámbito agropecuario en el mundo y en nuestro país, están a la vista que no contemplan este tipo de necesidades, lo que en nuestro caso es peor, se desalienta. Por lo que es necesario cumplir lo que significa nuestro 7° Principio “Compromiso con la comunidad”, desarrollando acciones de capacitación destinadas a las personas más desprotegidas de nuestra comunidad para que se lleve a cabo en mayor medida aquella costumbre que existía hace varios años, que en casi todos los hogares se cultivaba una pequeña quinta. Por supuesto que esto no puede calificarse de alta política, pero si muchas personas aprenden a cultivar su pequeña huerta, aunque sea para satisfacer parte de los alimentos que consume la familia, seguramente habrá menos hermanos argentinos que sufran el hambre. También será posible, como ha ocurrido con otros emprendimientos cooperativos, que en forma organizada, no solamente se cultive lo que se consume, lo que será un gran logro, sino que será posible que estos emprendimientos se transformen en pequeñas granjas que produzcan para la venta, y por lo tanto, tengan suficientes ingresos para satisfacer otras necesidades.
Si el cooperativismo argentino, especialmente el de zonas donde hay disponibilidad de tierras que están alejadas de las grandes urbes, se ocupa de promover este tipo de acciones, seguramente en poco tiempo podremos comprobar que se habrá reducido drásticamente el hambre en la Argentina. Si enseñamos a pescar, no será necesario que pidan comida, y tampoco sufrirán la injusticia de padecer el hambre.

 
 
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