Principios de Mundo Cooperativo    
 
   


MIE 23 de ABR de 2014
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Agosto 2009
 
Plan oficial para crear cooperativas de trabajo
 

La Presidenta de la Nación anunció que el Estado invertirá 1.500 millones de pesos en el marco del Programa “Ingreso Social con Trabajo”, que servirá para crear 100.000 nuevas fuentes laborales organizadas en cooperativas, en barrios de alta vulnerabilidad social.
“Estamos convencidos de que el trabajo es el mejor antídoto contra la pobreza” y agregó que “el objetivo del plan es que la gente tenga trabajo pero que también se organice socialmente, algo característico del movimiento cooperativo”.
Esta iniciativa toma como referente al Plan de Inversión Social para el Bienio 2009-2001, presentado en febrero de este año, destinado a cooperativas, emprendedores y pequeños agricultores, que incluyó un convenio de inversión social con el Ministerio de Planificación para el fortalecimiento y promoción de 1.000 nuevas cooperativas, asegurando, junto a las ya existentes, 60.000 empleos directos.
Según el Presidente del INAES, Dr. Patricio Griffin, “es a partir de la eficacia que se logró con el Plan de Inversión Social, que se diseñó este nuevo programa que funcionará con características similares pero con una envergadura y pretensiones mucho más exigentes”.
“El único proyecto social eficiente es el trabajo”, aseguró el Presidente del INAES, quien agregó que “está claro que no hay inclusión sin trabajo. Atacar el núcleo duro de la pobreza con un programa de trabajo y de carácter asociativo, garantiza que esa gente que nunca tuvo experiencia laboral ni práctica de funcionamiento dentro de un equipo de trabajo, sea incluida. Y este programa con el apoyo del Ministerio de Educación, del Ministerio de Trabajo, realmente cubre cada uno de los objetivos de inclusión que se buscan”.
Según informa el INAES “el Programa ‘Ingreso Social con Trabajo’ dispondrá de 1.500 millones de pesos. Las personas empleadas serán monotributistas remunerados con el salario mínimo actual de $1.400.-, y con la correspondiente cobertura de obra social. La idea es que las cooperativas estén integradas por grupos de entre 50 y 70 personas que se dedicarán a tareas como construcción de cunetas, tendido de redes de agua potable, reparación de escuelas, centros comunitarios, colegios y viviendas. El INAES será el encargado de la capacitación, organización y puesta en marcha de las nuevas cooperativas, además de supervisarlas una vez conformadas y puestas a trabajar”.

Opinión del Dr. Patricio Griffin, Presidente del INAES

“El Plan Ingreso Social con Trabajo es una ampliación del modelo que se viene llevando a cabo: de 1.000 cooperativas que nos habíamos propuesto conformar en marzo pasado, ya hay 985 funcionando. Ahora, la Presidenta de la Nación ha elevado la apuesta, pero fundamentalmente, lo que más me interesó de los conceptos vertidos por la Presidenta, fue que el Gobierno Nacional ha asumido que el cooperativismo es una forma de participación y de integración de la sociedad. Esto es un salto conceptual. Conseguir que el trabajo sea además ordenador social de los sectores más excluidos es un paso muy importante.
El INAES está en condiciones de realizar su parte, consistente en la capacitación de los futuros miembros de las cooperativas y en la conformación de las mismas”.

Opinión del Dr. Héctor Polino, ex Diputado de la Nación

El día 14 de agosto, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció un plan de empleo a través de cooperativas con el objetivo de generar 100 mil puestos de trabajo, en una acción conjunta del gobierno nacional con los intendentes del conurbano bonaerense. La iniciativa prevé una inversión inicial de 1500 millones de pesos, creando “cooperativas de 50, 60 o 70 personas, que harán trabajos comunales... cada trabajador va a ser monotributista... y va a cobrar con tarjeta bancaria para evitar rehenes de cualquier naturaleza”. Por supuesto, resulta loable toda iniciativa que procure reducir los altísimos índices de desocupación, máxime cuando se trata de generar nada menos que 100 mil nuevos empleos. Pero las características del plan no tienen absolutamente nada que ver con la doctrina y la práctica de las cooperativas de trabajo auténticas y genuinas. Estas son entidades autogestionadas, en cuyo seno se superan las contradicciones entre capital y trabajo que normalmente existen en la empresa capitalista. Los trabajadores, además de la suscripción e integración de las cuotas de capital social, deben aportar su trabajo personal, asumiendo el riesgo empresario, en una gestión auténticamente democrática.

Las cooperativas de trabajo procuran lograr una forma superior de la organización del trabajo, surgiendo desde el seno del pueblo, siendo la antítesis de propuestas asistencialistas, prebendarias y clientelistas. Los gobiernos deben apoyarlas para combatir con éxito la desocupación y la pobreza. Ese apoyo puede ser crediticio, de educación y capacitación cooperativa, de adjudicación en igualdad de condiciones con la empresa lucrativa, de trabajos de obras o provisión de servicios, etc.

El anuncio realizado por la Presidenta está concebido en la idea de generar puestos de trabajo subordinado, en relación de dependencia, contratado y remunerado por los intendentes del conurbano bonaerense, con fondos aportados por el gobierno nacional. Esa modalidad difiere sustancialmente del trabajo asociado, autogestionado, que caracteriza al cooperativismo de trabajo.

En momentos de gran confusión como el actual, es conveniente aclarar los conceptos, para comprender el significado de los anuncios efectuados por la máxima autoridad política del país. Está bien anunciar la lucha contra la pobreza, la desocupación, la miseria; pero está muy mal prostituir conceptos, sobre todo el que caracteriza a un movimiento social como el cooperativismo, que tiene que luchar en desigualdad de condiciones por valores como la solidaridad, el esfuerzo propio, la ayuda mutua, la participación, con los disvalores de la sociedad capitalista que nos rige.

Opinión del Lic. Eduardo Fontenla, Licenciado en Cooperativismo y Mutualismo

“El programa de cooperativas sociales que anunció la Sra. Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, no son por su esencia y lógica de gestión, cooperativas de trabajo, son programas sociales asociativos.
El plan anunciado el día viernes 14 de agosto, lo consideramos una buena política pública y medida de gobierno contra la pobreza, la inequidad social, diferente al asistencialismo, ya que tiende a “…que la gente tenga trabajo y se organice socialmente…”.
El mismo apunta a generar 100.000 empleos a través de cooperativas inscriptas en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, para cubrir necesidades básicas, con un financiamiento de 1.500 millones y estará focalizado en el conurbano bonaerense, una de las zonas más afectadas por la pobreza  y que se continuará aplicando en otras zonas de vulnerabilidad social de la Argentina.
La creación de cooperativas de 50, 60 ó 70 personas en complementariedad con los municipios, para trabajos comunales de pequeña y mediana dimensión (ampliación de escuelas, pavimentación de calles, la construcción de cordones, veredas, cunetas, arreglos de baches,  cloacas, mejoras y mantenimiento de plazas, etc.), no responde a la naturaleza de la empresa cooperativa y a criterios de organización social e institucional que la misma requiere.
Los mecanismos de selección de los beneficiarios y la renumeración fija de $ 1.500,00.- menos los aportes correspondientes a jubilación y obra social, desvinculada de la cantidad y calidad del trabajo realizado, es ajena a la lógica de acumulación y distribución equitativa de los excedentes que se aplica en las cooperativas de trabajo con sus trabajadores asociados.
Se debe tener cuidado de asignarle el sello de “cooperativas” y asimilar el vínculo de trabajo previsto en el plan anunciado por el gobierno, con el vínculo asociado-cooperativa, ya que implica un desconocimiento del marco teórico de las empresas de la  economía social o solidaria y tiene el riesgo de favorecer la desnaturalización y los desvíos técnicos, que luego le serán asignados como fracaso a todo el sector cooperativo y de la economía social y cuyos argumentos serán utilizados ideológicamente por los enemigos de las cooperativas.
Algunas cooperativas de trabajo fraudulentas, que fabrican algunos empresarios para evadir las responsabilidades laborales, causaron y aún causan perjuicio a la credibilidad del accionar cooperativo genuino. Creemos que estos errores conceptuales van a aumentar la desconfianza.
Hoy en nuestro país funcionan 11.357 cooperativas y prestan servicios a sus asociados, con un sistema de orientación en los valores y principios cooperativos y con una lógica de gestión empresaria e institucional  coherente con los mismos, que el Estado debe promover y potenciar en su accionar como empresas de capitales 100 % nacional y administración democrática.
Por ello, creemos que es un error denominar al plan de empleo público como “cooperativo” en sentido estricto, por las complicaciones, desconfianzas y confusiones que causará al sector de la economía social, aunque el plan anunciado tenga en su implementación lineamientos solidarios afines con la doctrina cooperativa”.

Opinión de Víctor Luis Barragat, de la Cooperativa Obrera Ltda. de Villa Lugano
 
“Tuvimos oportunidad de leer el discurso pronunciado por la Sra. Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández, y como consecuencia de ello se nos ocurre, a nuestra Cooperativa, que si bien es cierto que es una verdad incuestionable y plausible en cuanto a sus objetivos, creemos que es muy llamativo el hecho de que se aporte por ejemplo 1.500 millones de pesos para construir pavimentos, cordones cuneta, desagües, agua potable, viviendas, etc. organizando grupos de 50, 60, 70 personas en Cooperativas de Trabajo (no sabemos si realmente registradas por la Ley 20.337), cuando el IPVBA tiene dificultades para financiar obras por desfinanciamiento, alegando metrajes o niveles de terminación.
Como Cooperativistas de 52 años de antigüedad ininterrumpida en la materia, creemos que si se intenta una financiación de la declarada por la Sra. Presidenta, nos preguntamos si no sería conveniente continuar con aquellos proyectos que por las razones explícitas no firman convenios, lo que supone menos trabajo, menos producción, menos financiación, y menos solución al problema habitacional que las Entidades de nuestro orden han superado con mucho éxito los ítems señalados en el discurso.
¿O no es cierto que hemos construido viviendas, redes cloacales, agua corriente, gas natural, pavimento, cordones cuneta, zonas verdes, plantaciones de árboles, veredas perimetrales, playas de estacionamiento, etc. y con ello ingresaron a trabajar, no sólo los trabajadores habituales, sino que se incorporaron todos aquellos que estaban dispuestos a hacerlo ante la solicitud oportunamente conocida?
En fin, el sistema cooperativo nació con el mundo, y aquellos que lo practicamos sabemos que hay oportunidades para todos, claro está, los que quieren trabajar en la materia, los que quieren someterse a la igualdad de los derechos y obligaciones, los que asimilaron que los preceptos de la cooperación implican ante todo respeto y por supuesto que el poder de cualquier índole que hablemos, no puede desconocer la enorme trayectoria del cooperativismo en todas sus manifestaciones y que en nuestro país suman millones de almas.  No queremos pensar en una discriminación.  No lo creemos. Felicitamos a todos los que se integren”.

 
 
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